He estado mentalmente fuera. Y volviendo he cargado el depósito de gasoil, que me cuesta un treinta por ciento más caro que hace un año. En la misma gasolinera suelo comprar el pan, yo como siempre el mismo pero ahora he aligerado diez céntimos más, con el sudor de mi bolsillo. Los mismo diez céntimos que de más se me van cuando compro mi periódico favorito, con lo que me gusta leer la prensa, con sus hojas tersas y el olor de su tinta, ummm. Los periódicos me gustan muy de mañana como las tostadas, calentitos y sin dobleces, que nadie los haya antes degustado. La comparación con las tostadas no es mía, es de Manuel Vicent, hace tiempo. Pero me alegró mucho leerlo, por fin dejé de pensar que era un poco maniático con esto de los periódicos, es un consuelo que haya algunos más como tú.
Pero volviendo al cogollo, por lo visto el euribor está en el cinco coma veinte por ciento, día arriba, día abajo. Me tiembla el gañote la próxima revisión de la hipóteca, puede que dentro de unos meses sea entre quinientos y mil euros más pobre, si es que ya no lo soy suficientemente. Alguno se debe estar forrando. Estoy mosqueado desde que leí la cita que encabeza el libro "Alzados del suelo", de José Saramago. Pregunta más o menos si se ha calculado cuántos miles de pobres hay que producir para fabricar un rico. Ya digo, me mosquea. Puede que ahora mismo se esté fabricando algún que otro forrado hasta las cejas, mientras los demás nos vamos al garete. ¿Qué será lo próximo que suba?, pues lo que baja ya lo sabemos. Ya sé qué sube. He leído recientemente que los principales bancos de nuestros país han presentado sus cuentas de resultados del último año con beneficios: ¿no estábamos en crisis?. Ya digo, se está fabricando algún rico...; o engordándolo a reventar. Sólo espero que cuando al poderoso caballero Don Dinero le llegue el día que a todos nos iguala, su pensamiento se fugue hacia el recuerdo del trineo que le hizo feliz en la infancia.
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SILLA SOBRE ALFOMBRA RAÍDA Y PELOTA
Si no te lo quieres creer no te lo creas. Tal vez esa sea la grandeza. Esta es una obra de arte que contemplé extasiado -también perplejo- en el museo de arte contemporáneo de Barcelona. Anda, anda, reflexiona...


1 comentarios:
A propósito, ¿sabes quien inventó el condenado dinero?
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