
Dicen que la feria de arte ARCO ha sido de nuevo un éxito de público y de venta. Yo, que estuve por allí, no estoy tan seguro. Mi impresion, que no quiero decir que no, es que se respiraba en el ambiente un tufillo achacaso. Como dicen, había menos galerías y muchas galerías apenas acudieron con lo puesto, con obras muy efímeras en lo material - léase, fluorescentes, plumas, cintas en el aire, capillas sixtinas de papel) y tímidas de ideas. Sí había alusiones a Guantámano, a las guerras, a la crisis económica, pero faltaba contundencia en las propuestas, que falta hace. Supongo que en estos tiempos el mercado de arte no debe enojar a nadie en exceso, que no se muerde la mano que te da de comer. Claro que, ¿hay arte entonces?
Bueno, que cosas interesantes había. Para muestra una foto.


